Vender la vivienda familiar cuando alguno de los herederos no está de acuerdo
Si existe una situación que crispa a las familias y crea entre sus miembros unas desavenencias que pueden prolongarse mucho tiempo, esa es la partición de la herencia. Pero esta situación se complica mucho más cuando lo que se hereda es un bien inmueble, como la casa de los padres, de la cual pasan a ser propietarios los hermanos. En estos casos, son comunes los desencuentros sobre qué hacer con la casa paterna: unos quieren venderla y otros conservarla por el valor sentimental que representa para ellos.

Sin embargo, aunque no todos los hermanos estén de acuerdo, sí existe la posibilidad de vender la vivienda aunque uno de los herederos se oponga, realizando una partición judicial de la herencia y después vendiendo el inmueble en subasta pública.

Para realizar la partición judicial de la herencia, los herederos deben acudir al Juzgado de Primera Instancia, ante el que presentarán los documentos necesarios para este trámite, como el título de propiedad de la vivienda o el testamento, si lo hay, entre otros. Con todos estos documentos en su poder, el juez designará un perito que redactará el cuaderno particional con el reparto de los bienes.

En este cuaderno particional se recoge la relación de todos los bienes y deudas que tuviera el fallecido. Se restan las deudas a los haberes y de la cantidad que resulta, se decide qué parte corresponde a cada heredero.

Una vez realiza esto se pasa a la subasta pública de la vivienda. Esto se hace después de tasarla y es el Ministerio de Economía y Hacienda quien se encarga de dicho procedimiento, que indicará la fecha de la subasta y los requisitos que deben cumplir quienes quieran pujar por dicha vivienda.