Ahorrar al hacer la compra
La cesta de la compra parece no parar de subir y casi da la impresión de que , cada vez que vamos al supermercado o al hipermercado, muchos de los productos, especialmente los de alimentación, están cada vez más caros. Dado que es un gasto al que no podemos renunciar, tendremos que ingeniárnoslas para que podamos ahorrar en el gasto mensual que nos supone.

Planificar, en la medida de lo posible, nos ayudará a comprar lo que vamos a necesitar esos días o esa semana. De ese modo, no nos encontraremos al cabo de unos días con comida que se ha estropeado en la nevera o en la despensa y que tendremos que tirar. Sin darnos cuenta, en este gesto se nos va una buena cantidad de dinero al año. Compra sólo lo que necesites de productos frescos y vigila la fecha de caducidad de los envasados antes de comprarlos, de forma que te duren lo más posible.

Elabora tus platos a partir de productos frescos. Esto, además de ser beneficioso para la salud, te ayudará a ahorrar evitando la compra de platos precocinados, que suelen ser bastante más caros que los ingredientes naturales.

Si compras grandes cantidades de algún producto para luego congelarlo, como pollo o pescado, divídelo en paquetes más pequeños, equivalentes a la cantidad que utilices para una comida, para evitar descongelarlo en su totalidad y luego tener que tirarlo por no poder volver a congelarlos.

Si encontramos una oferta de un producto que vayamos a necesitar en el futuro, como gel o productos de limpieza, es mejor aprovecharla y almacenarlos. Seguramente, cuando vayas a necesitarlos, la oferta ya habrá desaparecido.

Hacer la compra por Internet también nos puede ayudar a ahorrar, ya que muchos supermercados y grandes superficies tienen ofertas que sólo podremos encontrar on-line. Compara precios para lograr así el mayor ahorro posible.