Ahorrar comisiones con la Orden de Traspaso de Efectivo
Si tenemos varias cuentas en diferentes entidades y acostumbramos a traspasar dinero de unas a otras, la operación más habitual es que acudamos a la una de las entidades y, en ella ordenemos que hagan una transferencia de una determinada cantidad de dinero a la otra u otras entidades, con lo cual, a menos que hayamos negociado la inexistencia de las mismas o esté así recogido en las condiciones de la cuenta, cada vez que realicemos una transferencia tendremos que abonar una comisión por la misma, lo cual, si lo hacemos habitualmente, puede representar un gran desembolso al cabo del tiempo.

Para evitar esto y ahorrarnos las transferencias sin tener que renunciar al a posibilidad de traspasar dinero de una cuenta a otra, podemos utilizar la Orden de Traspaso de Efectivo, (OTE) o Transferencia Inversa, como también se conoce a esta operación.

Mediante esta Orden de Traspaso, lo que hacemos es personarnos en la entidad a la que queremos traspasar el dinero (bien en persona o a través de Internet) y solicitar que les reclamen dicha cantidad de dinero a la entidad desde la cual quieres traspasarlo. Esta operación, habitualmente, no lleva ninguna comisión, con el consiguiente ahorro que ello supone.

Mediante la OTE podemos realizar tanto aportaciones de fondos a depósitos, o traspasos de dinero de una cuenta a otra.

La única desventaja que se le puede achacar a esta operación sobre las transferencias es el hecho de que el dinero puede tardar en estar disponible en la cuenta de destino según la OTE que hayamos realizado. Además, con este método no podemos transferir dinero a otra persona, ya que es requisito imprescindible que las cuentas pertenezcan al mismo titular.