Aplazamiento de deudas de la Agencia Tributaria
La falta de liquidez puede hacer que muchas empresas, llegado el plazo para cumplir con cualquiera de sus obligaciones tributarias y no tengan dinero para hacerlo. Dejar de pagar cualquier impuesto es algo que no debemos hacer, ya que la deuda se irá engrosando junto con los intereses, aparte de todos los quebraderos de cabeza que ello nos puede traer.

Por ello, una de las soluciones a las que se pueden acoger las empresas es solicitar el aplazamiento del pago de los impuestos a la Agencia Tributaria, de forma que podamos demorarnos en el pago. Sin embargo, deberemos tener en cuenta que no todas las deudas son susceptibles de aplazamiento, como por ejemplo aquellas que provienen de retener impuestos a cuenta de terceros.

El resto de deudas provenientes de impuestos de carácter estatal sí se pueden aplazar siempre que la legislación del impuesto en sí misma no excluya esta posibilidad.

Una vez que hayamos solicitado el aplazamiento, es potestad de la Agencia Tributaria determinar si tenemos derecho a ella o no, pero ya la misma solicitud del mismo supone un respiro para la empresa, ya que desde el momento en que realizamos la solicitud el pago de la deuda queda suspendido hasta que la Administración no resuelva sobre nuestra solicitud.

Actualmente existe la posibilidad de aplazar deudas hasta 75.000 euros sin aval, siempre que la empresa se comprometa a pagar un tercio de la deuda en el plazo de diez días desde la concesión del aplazamiento y no pudiendo exceder en dos años el cuadro de pagos propuesto.

Por otra parte, al solicitar el aplazamiento no deberemos olvidar que ello nos va a suponer unos costes, ya que deberemos abonar a la Agencia Tributaria unos intereses que estarán en torno al 7% de la deuda por cada aplazamiento que nos conceda.