Una de las quejas más comunes de los usuarios de los bancos son las cantidades que abonan en comisiones por los distintos productos y servicios que éstos ofrecen; administración, transferencias, ingresos de cheques, etc., casi cualquier operación lleva asociada una comisión que, sumando su coste al cabo de un año, supone una cantidad respetable a final de año.

Ya el Santander eliminó las comisiones con nómina o pensión domiciliada, con una hipoteca o un plan de pensiones a algunos de sus clientes y Bankia, el primer banco nacido de la fusión de las cajas de ahorro, parece seguir la misma senda cuando está preparando su salida a bolsa.

Gracias a esta nueva políticas, los clientes que tengan denominada su nómina o pensión o que sean menores de 26 no van a pagar ninguna comisión por mantenimiento o administración de la cuenta, transferencias nacionales, cualquiera que sea el medio que se realicen, ingreso de cheques o cuotas anuales de las tarjetas de débito, lo cual va a permitir a los clientes realizar operación que antes evitaban para no tener que abonar dicha comisión.

Sin embargo, no todas las comisiones desaparecen, ya que si las cuentas de estos clientes se ven en números rojos, una situación actualmente muy habitual, tendrán que abonar un importe de 35 euros por el coste de la reclamación por la posición deudora, además de una comisión que será del 2% del importe adeudado al banco.

Quienes no van a estar tan contentos serán los clientes de Bankia que no tengan ingresos periódicos, porque ellos sí verán elevadas estas comisiones. De este modo, aquellos que sean titulares de cuentas que tengan un saldo medio menor de 2.000 euros van a pasar a pagar seis euros trimestrales de comisión de mantenimiento, mientras que antes pagaban la mitad, tres, y también verán aumentada la comisión quienes tengan una tarjeta de débito.