Cambiar de ciudad para sobrevivir
La crisis está afectando a millones de familias, las cuales tienen graves problemas para llegar a fin de mes. Es por eso que muchas se han planteado cambiar de aires, buscar una ciudad más barata en la que poder vivir o por lo menos sobrevivir. Vivir en la gran urbe no siempre es una ventaja, a medida que las ciudades crecen tienden a ser más caras en cuestiones tan fundamentales para el ciudadano medio como la vivienda y los productos básicos de consumo.

Por lo tanto si se tiene la ocasión, quizás sea más conveniente intentar irse a vivir a una ciudad más barata, es algo que se tiene que estudiar con profundidad antes de dar el paso. A muchos les ha funcionado y puede ser una buena solución cuando nos quedamos sin empleo. Al final de mes, pagar menos por la vivienda, consumo o transporte se nota en todos los bolsillos. Sin embargo, lo cierto es que en España somos bastante reacios a movilizarnos geográficamente por motivos laborales. Como en casa en ninguna parte.

Cambiar de ciudad puede plantearse como una nueva oportunidad. Además, si elegimos un buen lugar podremos gozar de una mayor calidad de vida, menos gastos en vivienda y productos básicos más baratos. Ante todo debemos considerar estos puntos:

– Los salarios que se pagan en las grandes ciudades son normalmente superiores a los de las pequeñas. Normalmente hay más oferta, diversidad y empresas de mayor prestigio.

– La promoción profesional. A veces el dinero no lo es todo, también cuentan las expectativas de mejora futura. Las posibilidades en una ciudad grande son superiores de poder progresar profesionalmente y crecer.

– Vivir en una ciudad pequeña conlleva menos estrés, por lo que es posible disfrutar de una mayor calidad de vida. No hay ruidos, no hay atascos y menos contaminación. Ya solamente por eso quizás valga la pena.