Cambiar el suelo de la cocina sin gastar demasiado
A veces, la única renovación que necesita nuestra cocina es cambiar el suelo de la misma, ya que con el uso y los productos de limpieza se ha ido deteriorando. Pero esto supone un gran quebradero de cabeza, ya que muchas veces, cuando pedimos presupuesto, el albañil nos dice que debemos contratar a un carpintero para que nos desmonte los muebles, lo que, sin duda, nos supone un gasto extra que puede encarecer bastante el precio final de la obra. Sin embargo, podemos encontrar la forma de no tener que desmontar los muebles y, con ello liberarnos de ese gasto y cambiar el suelo al mismo tiempo.

Lo podemos hacer porque los módulos bajos de los muebles de la cocina se apoyan sobre patas que van atornilladas a la estructura y que quedan escondidas detrás de un zócalo desmontable. La ventaja es que se puede regular la altura de las patas, y si es necesario calzarlas para así poder quitar el suelo antiguo y poner el nuevo. Eso sí, antes debemos haber quitado todos los electrodomésticos, es decir, la lavadora, el frigorífico y el lavavajillas, para eliminar todos los obstáculos posibles a la hora de instalar el suelo.

Si no queremos ahorrarnos algunos euros poniendo el nuevo suelo sobre el antiguo tampoco tenemos que desmontar los muebles. Basta con que cortemos el nuevo pavimento a la altura de las patas de nuestros muebles, de modo que la juntura quede oculta tras el zócalo móvil. En cuanto al desnivel que se produce en la puerta, lo resolveremos poniendo una chapa metálica de remate para evitar posibles tropiezos.

Ya sólo nos queda encontrar un albañil que realice el trabajo con un presupuesto que se adapte a nuestro bolsillo.