Cambios en la fiscalidad de los depósitos
Dentro de las medidas anunciadas por el Gobierno para limitar el déficit y ayudar a la recuperación económica, una que afecta especialmente a los ahorradores son los cambios se van a producir en la fiscalidad de los depósitos bancarios en el año 2012, que tendrá como consecuencia un alza en las retenciones practicadas a estos productos de ahorro y que van a suponer que el dinero depositado en ellos sea menos rentable que en año 2011.

Es necesario tener en cuenta que la subida afecta a todos los productos de ahorro, ya sean fondos, renta fija, depósitos, acciones o inmuebles, cuentas remuneradas o depósitos.

Debido a esta subida, las retenciones quedan fijadas de este modo:

– Las ganancias de hasta 6000 euros tributarán al 21%, frente al 19% que lo hacían durante el año 2011.

– Las ganancias entre 6000 y 24000 euros tributarán al 25%, frente al 21% al que tributaban el año pasado.

– Finalmente, cuando las ganancias superen los 24.000 euros, los beneficiarios de las mismas tendrán que abonar una retención del 27%.

Así, por ejemplo, si tenemos un depósito a plazo fijo contratado durante 12 meses en el que el banco nos ha ofrecido un 4% TAE, si hemos invertido, por ejemplo, 1000 euros, nos devengará al año unos intereses de 40 euros, de los cuales la Agencia Tributaria nos retendrá el 21%, es decir, 8,40 euros, con lo cual, en lugar de esos 40 euros de intereses que habríamos cobrado en un principio, nuestro dinero, al final, sólo nos habrá rentado 31, 60 euros, y la retención será mayor cuanto mayor sea el importe depositado en el mismo, especialmente cuando las ganancias obtenidas en concepto de intereses superen los 6000 euros.

Estos cambios deberemos tenerlos en cuenta al valorar la rentabilidad que nos ofrecen las entidades financieras en los productos de ahorro y, de ese modo, poder elegir el que realmente nos da más por nuestros ahorros.