Comisiones de las tarjetas de crédito
Sabemos que el uso de las tarjetas de crédito conlleva aparejadas una serie de comisiones que el banco nos cobra por este servicio, sobre todo cuando, anualmente, el banco nos cobra el monto total de estas comisiones, principalmente aquellas derivadas de la emisión, el mantenimiento y la renovación de las tarjetas. Sin embargo, no siempre estamos al tanto de todos los tipos de comisiones que dicho conlleva y que, en determinados casos, pueden suponer un gasto importante para nosotros.

– Comisión por retirar dinero en cajeros: Normalmente, los bancos nos cobran esta comisión si sacamos dinero en una entidad diferente de aquella que nos emitió la tarjeta. En la actualidad, existe la obligación por parte de los bancos de informarnos de dicha comisión antes de la retirada de efectivo, para que podamos decidir si queremos realizar la operación o no.

– Comisión por descubierto en la tarjeta: Esta comisión nos la aplican cuando no tenemos saldo suficiente para hacer frente a los pagos realizados con la tarjeta o porque hemos excedido el límite de la misma. El banco puede cobrarnos un tanto por ciento sobre el descubierto o una cantidad fija.

– Comisión por transferencia de dinero: Si traspasamos dinero de nuestra tarjeta a nuestra cuenta corriente para disponer de más efectivo, esta operación también suele llevar aparejada una comisión, así como si traspasamos dinero de una tarjeta a otra. A esto hay que añadir los intereses que podemos tener que abonar por ese dinero traspasado.

– Comisión por reclamación de impagos: Si no abonamos los recibos de la tarjeta, además de abonar los intereses derivados de este impago, que suelen ser bastante altos, la entidad nos cobrará una comisión por los trámites que tiene que realizar para poner en nuestro conocimiento que se ha producido el impago.