Cómo ahorrar al ir al cine
Para quienes nos gusta el cine, nada hay mejor que disfrutar de una buena película en una de las ultramodernas salas de proyección que existen en la actualidad. Sin embargo, todos hemos notado el aumento paulatino del precio de las entradas que han terminado por convertir una tarde de cine casi en una propuesta de ocio de lujo si somos varios miembros de familia y aparte del cine compramos un refresco y palomitas.

Según datos de FACUA, el precio de las entradas ha aumentado un 36% en los últimos siete años y si hablamos de cine en 3D, pagaremos las entradas un 35% más caras que las de las películas normales. Para que esto no termine por hacer un agujero en nuestro presupuesto, lo mejor es encontrar el modo más económico de seguir disfrutando de la magia del cine:

– Buscar el día y la hora más económica: Comprar las entradas el día del espectador nos puede suponer un ahorro del 20% con respecto al precio normal de la entrada. En algunas salas, además, podemos disfrutar de un precio más económico en algunos horarios.

– Carnet de joven, estudiante, tercera edad: Estar en posesión de ellos nos permite beneficiarnos también de descuentos en el precio de la entrada, además de poder aprovechar ciertas ofertas dirigidas específicamente a alguno de estos colectivos, especialmente la tercera edad.

– Tarjetas de fidelización: Son perfectas si nos gusta ir al cine a menudo, ya que gracias a ellas las entradas nos resultarán más baratas y también podremos beneficiarnos de distintas promociones.

– Comprar sólo las entradas: Comprar palomitas, refrescos y otros alimentos en el cine nos sale bastante caro, ya que su precio es muy superior al que podemos pagar por ellos en cualquier supermercado o tienda.

– Ver las películas en 2D: Con lo que nos ahorramos el sobrecoste del 3D.