Cómo ahorrar si no nos llega el dinero
Por todas partes nos aconsejan que ahorremos, que creemos fondos de emergencia para hacer frente a los imprevistos o que invirtamos nuestros ahorros para obtener una mayor rentabilidad con nuestro dinero. Es algo que resulta muy razonable, sobre todo en estos momentos convulsos de la economía, en los que no parecer verse la luz al final del túnel.

Sin embargo, para la mayoría de las familias resulta imposible ahorrar. A duras penas llegan a fin de mes después de cubrir todos los gastos y hacer frente a todos los pagos, y son muchas las que ven como su cuenta entra en números rojos un día sí y otro también. ¿Cómo ahorrar entonces? Con un presupuesto ajustado al milímetro, un sueldo bajo y muchos gastos, ¿cómo conservar una cantidad, aunque sea pequeña, a fin de mes?

Lo primero es desechar la idea de que debes ahorrar cantidades importantes. Conseguir llegar a fin de mes sin descubierto en la cuenta o que te sobren unos pocos euros al mes ya es un logro. Poco a poco, se irán convirtiendo en cantidades mayores.

Olvídate de las tarjetas de crédito. Por muy controlados que tengas los gastos, psicológicamente no tenemos conciencia del gasto cuando las utilizamos. Lo mejor es que utilices siempre el dinero en efectivo para cualquier compra, para de ese modo, ser consciente de todos los gastos, por muy pequeños que sean.

No olvides que existen gastos diarios que nos pasan desapercibidos pero que, sumados durante todo el mes, pueden suponer un ahorro importante.

Elige un tipo de moneda y ahórrala. Pueden ser de cincuenta céntimos, un euro o dos, dependiendo de tus posibilidades. Utiliza una hucha o un recipiente y cada vez que esa moneda llegue a tus manos, deposítala en el lugar convenido. Los demás miembros de tu familia pueden hacer lo mismo. Poco a poco, verás cómo ese ahorro crece sin casi notarlo.