Cómo fijar nuestras prioridades finacieras
En la mayoría de las áreas de nuestra vida sabemos guiarnos perfectamente porque hemos establecido una serie de prioridades, es decir, sabemos qué es aquello que resulta más importante y procuramos conseguirlo o mantenerlo para tener éxito o lograr el equilibrio en esa área de nuestra vida. Sin embargo, esto no es algo que siempre logremos en lo que respecta a nuestro dinero. Muy al contrario, la mayoría de nosotros no tiene prioridades establecidas, o, si acaso, algunas vagas como “ahorrar”.

Si queremos lograr que nuestra situación financiera sea la que deseamos, debemos comenzar a establecer dichas prioridades y de ese modo sabremos qué debemos y qué no debemos hacer con nuestro dinero, en donde estamos y a dónde queremos llegar.

Dado que son prioridades, deberemos fijar las más importantes para nosotros al principio, aunque ello pueda suponer renunciar a otras que nos atraen más. Si tenemos muchas deudas o estamos ahogados con los pagos, “cancelar las deudas” será una prioridad frente a “ahorrar para el crucero”.

Es importante que meditemos detenidamente cuáles queremos que sean nuestras prioridades, anteponiendo las que consideramos más importantes. Por ello, elementos como pagar la hipoteca, crear un fondo para emergencias, ahorrar a largo plazo o estar al corriente de los pagos deben figurar al principio de la lista.

Si tienes pareja o familia, es importante que todos trabajen para conseguir las mismas metas, es decir, que se impliquen en las prioridades. Por ello es aconsejable consensuar las metas a seguir y determinar las conductas que debe realizar cada miembro de la familia para llegar a ellas. Para los niños, explicándoselo de forma que lo entiendan, será un excelente modo de recibir una educación financiera.

Finalmente, no olvides ser flexible. Si cambian las circunstancias, tu plan debe adaptarse a ellas, tanto buenas como malas.