Cómo funcionan los fondos de inversión
Un fondo de inversión es un producto de ahorro que agrupa a un conjunto de personas que desean invertir su dinero en una cartera gestionada por una entidad gestiona. El fondo puede estar compuesto por una serie de activos como pueden ser acciones, títulos de renta fija, activos monetarios, derivados, o una combinación de todos ellos.

Cuando decidimos invertir nuestro dinero en un fondo de inversión, lo que estamos adquiriendo es una pequeña parte de la cartera de dicho fondo. Cada parte del fondo recibe el nombre de participación. El precio de cada una de estas participaciones, se conoce como valor liquidativo del fondo. En la práctica, si invertimos 3.000euros en un fondo que tiene un valor liquidativo de 20€ recibiremos 150 participaciones de este fondo. Es importante saber que el número de participaciones no tiene por qué ser necesariamente un número entero.

Al comprar participaciones de un fondo de inversión la entidad gestora toma nuestro dinero y lo incorpora al capital del fondo invirtiendo en acciones, en renta fija, activos monetarios, derivados, o en una mezcla de todos ellos según la política de inversión que tenga establecida. El total del dinero que tiene el fondo (tanto el invertido como el que se encuentra en liquidez) constituye el patrimonio del fondo. En cuanto a los títulos que posee el fondo también se conocen como los activos del fondo y su conjunto constituye la cartera del fondo.

Al invertir en un fondo de inversión recibiremos en realidad una pequeña parte de esta enorme cartera. De modo que cada participación del fondo constituye en sí misma una cartera miniatura, idéntica a la del fondo en su totalidad. Lo cual supone aprovecharse de importantes ventajas.