Cómo gestionar nuestros gastos si nos quedamos en paro
Cuando nos quedamos en paro, uno de los primeros problemas que se nos presentan es el hecho de que dejamos de percibir nuestros ingresos mensuales, pero tenemos que seguir haciendo frente a las obligaciones financieras que contrajimos mientras estábamos trabajando.

Para evitar que esta situación nos pueda llevar a endeudarnos en exceso hasta que encontremos un nuevo empleo, es imprescindible que diseñemos un nuevo presupuesto que refleje la nueva situación financiera en la que nos encontramos, de modo que, en la medida de lo posible, nos aseguremos que podemos pagar gastos esenciales como la hipoteca o alquiler de la vivienda, los servicios esenciales de la misma y las cuotas de los préstamos.

Si hemos recibido una indemnización, lo mejor es destinarla a un fondo de emergencia, por si la situación de desempleo se alarga y tenemos que utilizarla. Contar con que encontraremos pronto un empleo y que podemos gastarnos alegremente la indemnización es un error que nos puede salir caro.

A continuación, deberemos calcular cuánto tiempo podremos pagar cuotas, recibos y otros pagos antes de tener que acudir a los ahorros que tengamos o al fondo de emergencia.

El siguiente paso es reducir en lo posible los gastos necesarios, como la factura del móvil, gas, agua, luz, etc., y eliminar los gastos innecesarios, principalmente los relacionados con el ocio, buscando alternativas más económicas, como reunirse en casa con los amigos, practicar juegos de mesa, etc.

También tendremos que analizar las deudas que tenemos y acudir a nuestro banco para informarnos de las alternativas que tenemos en caso de que no podamos hacer frente a los pagos. Nunca deberemos contratar créditos para hacer frente al pago de los que estamos abonando actualmente. Si es posible, la mejor solución son los préstamos entre amigos o familiares.