Cómo hacer un balance de nuestra situación financiera
Sin darnos cuenta, poco a poco vamos haciendo un uso más generalizado de la tarjeta de crédito, rebajamos la cuota para pagar menos cada mes y así permitirnos un gasto más alto, pedimos pequeños préstamos y vamos acumulando deudas que van creciendo hasta el punto en que nos damos cuenta de que, si continuamos de ese modo, va a llegar un momento en el que no podremos hacer frente a todos nuestros gastos y tendremos un problema serio. Cuando esto ocurre, tendremos que poner orden en nuestras finanzas.

Sin embargo, antes de ello, deberemos realizar un balance de nuestra situación financiera, es decir, verificar en qué situación nos encontramos realmente, no en cual creemos que nos encontramos. Si nos dejamos guiar por esto último, seguramente las medidas que podamos tomar para sanear nuestra economía no serán efectivas, y por ello es necesario ver, realmente, en qué situación nos encontramos.

De ese modo podremos llevar a cabo actuaciones que resolverán efectivamente nuestra situación financiera real, tanto la actual como la futura.

Para determinar cuál es nuestra situación en la actualidad, lo primero que deberemos realizar es un listado de nuestros ingresos y de nuestros gastos, para saber si podemos ahorrar cada mes, si simplemente cubrirnos gastos o si hemos entrado en una situación en la que los gastos superan a los ingresos y nos estamos endeudando. Si esta es nuestra situación actual, deberemos entonces realizar un plan para reducir gastos y liberarnos de las deudas, saneando así nuestra economía.

Una vez hecho esto podemos analizar cuál será nuestra situación financiera en un futuro. Para ello, debemos tener en cuenta los gastos y los ingresos que podremos recibir más adelante. Si estamos pensando en tener más hijos, ello será un gasto extra con el que tendernos que contar, así como la compra o el alquiler de una vivienda mayor, los gastos dedicados a estudios cuando nuestros hijos crezcan, etc.