Cómo pedir un préstamo
Los préstamos son perfectos para conseguir la financiación de productos o servicios por los que no tenemos liquidez suficiente para asumir sus costes. Por lo tanto es fundamental conocer su funcionamiento y cuándo pedirlos, para que el crecimiento financiero se convierta en algo controlado y que pueda ser asumido.

La decisión de solicitar un préstamo es un momento complicado, dado que desconocemos la situación económica futura. Existe incertidumbre financiera y por lo tanto en importante pedir dinero solamente si realmente lo necesitas para comprar algo imprescindible. Es recomendable conocer bien la situación económica actual de tu país y asegurarte de que no tendrás gastos extras y de tu estabilidad laboral. Todo esto hay que tenerlo en cuenta porque deberás planificar la devolución de dicho préstamo en un tiempo determinado.

Antes de entrar en tu entidad financiera para pedir un préstamo, debes tener la seguridad de que podrás pagarlo. Seguramente tengas muchas ganas de comprarte una casa, un coche o hacer un viaje, pero ese entusiasmo puede hacerte olvidar de que ese dinero hay que devolverlo. Sé honesto contigo mismo y realista. ¿Realmente podrás asumir y costear ese gasto?

Además, piensa que no solamente vas a tener que devolver el dinero que te han prestado, sino que también deben de sumarse unos intereses. Por ello, conviene analizar tu situación económica y así determinar hasta qué cantidad podrías asumir, aunque eso dependerá de tu nivel de ingresos, examina tus gastos fijos mensuales y tu estabilidad laboral. Si los números cuadran, ¡adelante!

Una vez lo tengas decidido, será cuestión de estudiar qué entidad te hace mejor oferta. No tengas prisa y tómate el tiempo necesario para conocer las características de cada préstamo. Deberás valorar el plazo de financiamiento, las tasas de interés, las comisiones de apertura y cancelación, el mantenimiento de cuenta, se es necesario contratar un seguro, etc.