Cómo reclamar deudas en otro país de la Unión Europea
Cuando tenemos que reclamar una deuda en nuestro país, sabemos los pasos que tenemos que dar para hacerlo. Sin embargo, cuando la empresa o el particular al que debemos reclamar reside en un país de la UE, las cosas se complican, en primer lugar porque no sabemos si podemos reclamarla, y en segundo porque, aun sabiendo que es posible, no sabemos bien por dónde empezar.

Sí es posible reclamar una deuda a alguien que resida en otro país de la UE, siempre que se trate de deudas dinerarias, ya vencías y exigibles. Para ello, contamos, entre otros instrumentos, con el proceso monitorio europeo.

Mediante él, podemos reclamar deudas en materia civil y mercantil y se aplica en todos los países de la UE, excepto en Dinamarca. No se aplica a los ámbitos fiscal, aduanero y administrativo, ni tampoco puede ser aplicable a regímenes matrimoniales, concursos de acreedores y deudas de la Seguridad Social.

Este proceso sirve para reclamar deudas vencidas y exigibles de cantidad indeterminada, siempre que al menos una de las partes esté domiciliada o tenga su residencia habitual en un Estado miembro distinto de aquel al que pertenezca el órgano jurisdiccional ante el que se haya presentando la petición.

El proceso se divide en dos fases, la fase de admisión, en la que se decide si la demanda se admite a trámite, se presentará ante los Juzgados de Primera Instancia si se trata de nuestro país.

Si la demanda se admite a trámite, se pasa a la segunda fase, la expedición del requerimiento de pago. Tras él, el demandante puede abonar la deuda u oponerse a la petición. En este caso, el asunto pasará a resolverse por la vía judicial.

Si el demandado no abona la deuda ni se opone a la petición, el tribunal dictará el embargo de sus bienes para la satisfacción de la deuda.