Cómo reducir los gastos bancarios
Si sumáramos todos el dinero que nos cobra el banco por las diferentes operaciones que realizamos a través de él, seguramente nos daremos cuenta de que la cantidad es bastante mayor de lo que habíamos pensado, ya que las comisiones, altas o bajas se acumulan sin que nos demos cuenta. Quizá el euro que nos cobran por hacer la transferencia no nos parezca excesivo, pero ello, unido a las comisiones por cheques, tarjetas u otras operaciones, significa una cantidad que, si queremos ahorrar, deberemos intentar reducir por todos los medios.

Como, aunque a veces deseemos hacerlo, guardar el dinero bajo el colchón no parece la mejor solución, veamos cómo podemos reducir dichas comisiones:

– Comparar productos y entidades y buscar aquellos que, respondiendo a nuestras necesitadas, no nos cobran comisiones o por lo menos nos eliminan aquellas relacionadas con las operaciones que realizamos de forma más habitual.

– Domiciliar la nómina o pensión: A veces, con esta operación, el banco nos elimina las comisiones, porque le interesa que tengamos en la entidad nuestros ingresos regulares. Debemos consultar con la entidad y ver si existe dicha posibilidad.

– En cuanto a las tarjetas, las de débito suelen llevar aparejada una comisión menor que las de crédito y las operaciones realizadas suelen estar exentas de ella. Por ello, deberemos elegir ésta preferentemente. Si podemos, además, es aconsejable pagar todo el importe de lo que hemos comprado con la tarjeta en lugar de aplazarlo, ya que ello también nos supone un recargo. También es importante intentar no sacar dinero a crédito con la tarjeta.

– Utilizar la banca online: Las operaciones realizadas a través de ella suelen estar exentas de comisiones, por lo que nos puede ayudar a ahorrar.

De este modo, poco a poco, podemos ir disminuyendo el total del dinero que nos gastamos en el banco.