Cómo tributa en el IRPF la capitalización del paro
Son muchos los españoles que, al perder sus empleos y dada la situación del mercado de trabajo, decidieron establecerse como autónomos, utilizando para lanzar sus negocios o empresas el dinero procedente de la capitalización del paro, es decir, de la opción que les daba la Seguridad Social de cobrar todo el importe de su prestación por desempleo de una sola vez, opción a la que podían acogerse siempre que se destinara a montar una empresa, especialmente si se incorporaban como cooperativistas a una ya existente, o que destinaran dicho dinero a establecerse como autónomos.

Quienes han cobrado la prestación por desempleo de forma habitual, es decir, mes a mes, se han encontrado con la sorpresa de que, a la hora de realizar la Declaración de la Renta, han tenido que tributar por los ingresos percibidos por dicho concepto siempre que superaran el límite mínimo a partir del cual estaban obligados a realizar la declaración. ¿Qué ocurre entonces con quienes han capitalizado el paro? ¿Deben también tributar a Hacienda por el dinero recibido?

Según la ley del IRPF, quien en su día capitalizaron el pago, siempre y cuando lo hicieran con arreglo a los requisitos que para ello se establecía en la normativa laboral al respecto, estará exento de tributar por este concepto por el IRPF hasta un límite máximo de 15.500 euros el primer año. Para los siguientes, si queremos seguir teniendo derecho a dicha excepción, deberemos mantenernos como empresa o autónomo durante al menos cinco años desde que capitalizamos la prestación por desempleo.

Si la cantidad que hemos percibido ha sobrepasado dicho límite, el resto que no queda exento se declara de una forma especial, ya que en cada ejercicio se deberá declarar proporcionalmente al importe que hubiéramos recibido por la prestación por desempleo si no hubiéramos optado por la percepción única.