Consejos para ahorrar más cada mes
Conseguir ahorrar no es fácil, sobre todo, en un momento en el que en muchos hogares hay personas que siguen sin trabajo o bien tienen contratos temporales. A ello tampoco ayuda que durante los años de crisis no se han subido los salarios e, incluso, hay trabajadores que se han visto afectados por la reducción o bien por la disminución de algunos complementos, entre otros cambios que han repercutido en la economía doméstica. En este escenario, es complicado poder ahorrar un poco cada mes. Sin embargo, tampoco es una misión imposible. Además de hacer un presupuesto mensual, hay algunos consejos que pueden seguirse para alcanzar el objetivo.

Los consejos

Además del presupuesto que se hace cada mes para controlar los gastos de alimentación, gasolina, luz, agua, gas… es importante tener también un calendario anual en el que se deben marcar las fechas en las que hay que pagar determinados gastos, que bien se abonan de forma anual o cuyo pago está fraccionado mes a mes o por trimestre.

El objetivo de esta medida no es otro que conocer cuándo se va a producir este pago no solo para tenerlo contabilizado en el presupuesto, sino también para lograr ahorrar a través de él.

Y, ¿cómo hacerlo? Es sencillo haciendo revisiones. Por ejemplo, habitualmente, el seguro de hogar se paga una vez al año y se contrata con unas prestaciones y coberturas que puede que no sean las más idóneas cuando la vivienda es ya más vieja, ya no se tengan objetos de valor… Siempre antes de que se produzca la renovación, es bueno revisar todos esos conceptos para ajustar la cantidad que se pague por la póliza.

Consejos para ahorrar más cada mes
Una situación similar se produce con todos aquellos seguros como el médico o los de cobertura por enfermedad en el que puede haber subidas conforme se van cumpliendo años. Pero es que con el paso del tiempo, hay coberturas que se pueden tener incluidas que no se van a precisar como, por ejemplo, la atención para embarazo y parto –por los que es habitual tener que pagar una cantidad extra más-, o los de pediatría, entre otros.

El seguro del coche también es revisable porque no es lo mismo que el coche sea nuevo que tenga ya muchos años y no compense hacer determinadas reparaciones. En este último supuesto, puede ser más que suficiente con un seguro todo a terceros por el que se paga bastante menos que por uno a todo riesgo. Incluso puede ser más beneficioso comprar un coche nuevo que hacer tantas reparaciones en el taller. Es cuestión de hacer las cuentas.

La caducidad de los contratos de telefonía o de ADSL también hay que tenerla presente porque puede suponer un ahorro importante todos los meses. Si no hay compromiso de permanencia, es posible optar a tarifas más económicas y más adaptadas a las necesidades de la familia e, incluso, aprovechar alguna promoción para pagar menos, pero siempre fijándose que luego las cuotas a abonar pasado el período promocional no son superiores y realmente se ajustan a lo que necesitamos.

Por supuesto, también hay que revisar las inversiones, en el supuesto de que se tengan, para ver si realmente están proporcionando rentabilidad dentro de un contexto de bajos tipos de interés o bien hay que optar por otro tipo de productos con los que conseguir un mayor rendimiento e intereses en función del perfil de riesgo de cada persona.

Con estos pasos se va logrando sumar pequeñas cantidades de ahorro mes a mes, pero que juntas pueden suponer una cuantía significativa a lo largo del año si estas revisiones se hacen de forma periódica.