Consejos al abrir una cuenta corriente
Uno de los trámites que todos realizamos con los bancos es abrir una cuenta corriente, ya que ello es necesario para muchos actos cotidianos de nuestra vida, como cobrar la nómina, domiciliar recibos o sacar dinero.

Esta cotidianeidad, sin embargo, también hace que no nos planteemos muchas opciones a la hora de abrirla y acudamos a la entidad que nos resulta más familiar o a la que tenemos más cerca de casa. Sin embargo, para obtener las mejores condiciones en la cuenta corriente, deberemos tener en cuenta una serie de aspectos, como son:

– Si existe comisión de mantenimiento: Muchas entidades siguen cobrando una cuota fija simplemente por tener la cuenta abierta, aunque muchas otras ofertan la gratuidad de esta comisión como un incentivo más a la hora de contratar la cuenta.

Por ello lo mejor es que optemos por estas últimas, ya que si no, podemos incurrir en un gasto de hasta 44 euros anuales simplemente por ser titulares de dicha cuenta.

– Comisiones por transferencia: Muchas entidades cobran por este concepto. En principio no es una cantidad demasiado elevada, pero si hacemos transferencias con cierta frecuencia nos podremos encontrar al cabo del año con un buen cargo en concepto de comisión. Como ocurre con la de mantenimiento, muchas entidades ofertan transferencias sin comisión en la primera cuenta o hasta un determinado importe, aspecto que también se debe tener en cuenta a la hora de contratarlas. Lo mismo ocurre con la comisión por ingreso de cheque, aunque ésta suele ser proporcional a la cantidad ingresada en el mismo.

– Gastos tarjetas: Las comisiones anuales de mantenimiento las mismas nos pueden dar un buen susto, por lo que es importante intentar evitar este gasto, aspecto que muchas veces es negociable con la entidad.