¿Cuánto tiempo debemos conservar los documentos de la declaración de la Renta?
Desde el punto de vista de los contribuyentes que tienen que hacer la declaración del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, las obligaciones con Hacienda terminan el 30 de junio, momento en el que finaliza la campaña de la Renta, pero realmente no es así, ya que, a partir de ese momento, Hacienda dispone de un plazo de 4 años para investigar la declaración de cualquier contribuyente. Por esto, una vez hecha la declaración, lo mejor es guardar toda la documentación relativa a la misma junto con la declaración durante dicho periodo de cuatro años.

Si no lo hacemos así y somos uno de los contribuyentes a los que Hacienda realizar lo que se conoce como una paralela, podemos tener problemas a la hora de justificar la veracidad de las cifras que aparecen en dicha declaración. Por ello deberemos guardar los certificados de retenciones que nos ha proporcionado la empresa si trabajamos por cuenta ajena, los datos bancarios para realizar la declaración que nos envía nuestro banco o Caja y las facturas de las actividades económicas.

También deberemos guardar todos los documentos relativos a otros conceptos que aparezcan en nuestra declaración. Si, por ejemplo, hemos comprado o vendido una vivienda o si hemos sido beneficiarios de una herencia, debemos conservar también todos los documentos relativos a dichos trámites para presentarlos a hacienda si fuera necesario.

Esta obligación también deben cumplirla las empresas, que están obligadas a conservar sus libros de contabilidad, registros, programas, ficheros y archivos informáticos, así como la documentación relativa a los trabajadores (como las nóminas).

El plazo de cuatro años viene dado porque es el plazo de prescripción de las obligaciones tributarias. A partir de ese momento, la Agencia tributaria ya no puede exigirnos ninguna obligación.