Cuidado con el gasto hormiga
Pasas por la mañana por el cajero y sacas dinero, pero cuando llegas a casa por la noche, apenas te quedan unas monedas en el bolsillo. Das vueltas una y otra vez a los gastos que has tenido ese día y no te salen las cuentas. Sin darte cuenta, has realizado multitud de gastos tan automáticos que son casi inconscientes, hasta tal punto que no les concedemos importancia, pero que a final de mes se llevan un buen pico de tu nómina. Son los denominados gastos hormiga.

Una hormiga sola puede apenas acarrear un grano de arena, pero muchas hormigas trabajando al unísono durante varios días pueden construir hormigueros con kilómetros de profundidad. Lo mismo ocurre con los gastos. Son pequeños cada uno de ellos, pero todos juntos ya no lo son tanto, y son los responsables de que sea tan complicado para muchos llegar a fin de mes.

Ese refresco que compras en la máquina, el parking, las galletitas o el bocadillo de media mañana, el tabaco…

¿te has parado a pensar cuánto supone todo junto al mes? Si en lugar de desayunar en casa lo haces en la cafetería y te gastas todos los días tres euros, a fin de mes el gasto total serán 90 euros. Lo mismo ocurre con el tabaco, los aperitivos…

Para evitar este gasto, una de las mejores estrategias es comprar esos productos en mayor cantidad en el supermercado y llevártelos desde casa. Comprar seis latas de refresco siempre sale más económico y de ese modo serás consciente del gasto.

También resulta muy motivador ir guardando cada día ese dinero de los gastos hormiga, de forma que, en un par de meses, lo podamos transformar en una escapada de fin de semana.