Declaración de incapacidad civil de una persona
Existen situaciones en las que una persona, debido a una enfermedad o deficiencia persistente de carácter físico o psíquico ya no es capaz de gobernarse por sí misma. En estos casos, para preservar su bienestar es necesario incapacitarle civilmente, es decir, privarle total o parcialmente de su capacidad de obrar.

Dado que la incapacitación supone la pérdida de unos derechos fundamentales de la persona, la declaración de incapacidad debe realizarla un juez en virtud de una resolución judicial, a través de un procedimiento en el que se determinará si la persona tiene capacidad o no para gestionar sus propias obligaciones.

La demanda para solicitar la incapacidad la pueden incoar:

– Los padres, si el demandado es menor de edad, como ocurre en caso de síndrome de Down o si sufre trastornos de personalidad.

– Los hijos con respecto a sus padres.

– Los hermanos

– El Cónyuge

– El Ministerio Fiscal, si entiende que es necesario iniciar el procedimiento.

Las causas por las que se puede declarar incapaz civilmente a una persona están claramente determinadas en la ley y entre ellas se pueden incluir:

– Las Psicopatías Incapacitantes,

– Los Trastornos de Personalidad, entre los que se incluyen las ludopatías

– la Psicosis Crónica,

– los Trastornos Demenciales,

– los Retrasos Mentales (moderados o severos),

– Alcoholismo y Drogodependencia, así como Farmacodependencia.

En el procedimiento de incapacitación es necesario, junto con la demanda, un dictamen médico que recoja cuáles son las dolencias psíquicas que sufre la personas que se pretende declarar incapaz. Aparte de este dictamen médico, durante el procedimiento se realizará una valoración médica de la persona, que determinará si la dolencia que sufre es incapacitante o no.

Una vez valoradas las pruebas, el juez determinará la declaración o no de incapacidad. Esta declaración puede ser total, es decir, afectando a todos los actos de la persona o parcial, mediante la cual conservará unas atribuciones y será necesaria la asistencia del tutor legal para otras.