Diferencias entre bancos y cajas de ahorro
Cuando decidimos meter nuestro dinero en una sucursal bancaria, podemos elegir entre un banco o una caja de ahorros. Normalmente nos planteamos la elección según las condiciones que nos ofrezca cada entidad y no según su modalidad, pero no todos tenemos clara la diferencia que existe entre un banco y una caja de ahorros.

La principal diferencia entre ambos es que las Cajas de Ahorros, a diferencia de los bancos, no nacieron como entidades destinadas a producir beneficios, sino como entidades que debían apoyar a las clases más bajas, lo que hoy se traduce en su obligación por ley de destinar parte de sus beneficios a la denominada Obra Social. La consecuencia de esto es que las cajas, a diferencia de los bancos, no tienen propietarios, sino gestores y no pueden estar en manos de capital privado ni cotizar en bolsa, razón por la que su gestión está en manos de las Comunidades Autónomas.

Las Cajas están obligadas por ley a destinar como mínimo el 50% de sus beneficios a reservas propias que les permitan subsistir y el resto a la Obra Social.

El banco, por el contrario, nació, como cualquier empresa, con la finalidad de producir beneficios a su s dueños, y al estar en manos privadas, pueden destinar sus beneficios a lo que ellos decidan, normalmente para ser repartidos entre sus accionistas. Por ello los bancos, a diferencia de las Cajas, son dirigidos por las Juntas de Accionistas, los verdaderos dueños de los mismos.

Esto significa que, de cara a nosotros, en lo que respecta a aspectos como cuentas, préstamos o inversiones, no existe prácticamente ninguna diferencia entre ambos tipos de entidades, y nos ofrecen prácticamente las mismas condicones. Además, hoy día las grandes cajas como CajaMadrid o La Caixa pueden compararse con grandes bancos como el BBVA o el Santander. La elección sólo depende de qué entidad nos ofrece las mejores condiciones.