Disolver la sociedad de gananciales
El matrimonio puede tener dos regímenes económicos principales. Uno de ellos, el más común en la mayor parte de las Comunidades Autónomas españolas, es el régimen de gananciales, que, se caracteriza porque todos los bienes que adquiramos desde el momento del matrimonio pasarán a conformar lo que se conoce como sociedad de gananciales.

Por otra parte, en la sociedad de gananciales, todos los bienes pertenecen a ambos miembros de la pareja al 50%, pero esto también significa que el patrimonio de ambos cónyuges tendrá que hacer frente a cualquier demanda de responsabilidad civil o de impago de deudas a la que tenga que hacer frente uno de los miembros de la pareja. Únicamente no entrarían en este concepto lo que se conoce como bienes privativos, como pisos heredados o comprados con alguna herencia.

El otro régimen económico que puede regir el matrimonio es la separación de bienes, que rige por defecto en algunas comunidades como Cataluña. En este régimen cada miembro de la pareja sigue conservando su patrimonio por separado después del patrimonio, por lo que, si uno de los dos miembros de la pareja incurre en responsabilidad civil o en deudas, el otro no responde con su patrimonio.

El régimen del matrimonio se puede cambiar en cualquier momento por un acuerdo ante notario de ambos cónyuges. Si lo que se quiere es, por cualquier motivo, cambiar de régimen de gananciales a separación de bienes, se debe hacer mediante escritura pública y este cambio deberá inscribirse en el Registro Civil y, si es necesario, también en el Registro de la Propiedad.

Si la disolución de la sociedad de gananciales se debe a una separación, nulidad o divorcio, en la sentencia del mismo se recogerá la disolución del régimen de gananciales. Para esta disolución será necesario que ambos cónyuges realicen un inventario de los bienes matrimoniales, cancelen las deudas, si las hay y se reparta entre ambos cónyuges.