Dónde depositar la fianza del alquiler de la vivienda
Cuando alquilamos un piso, el propietario nos suele pedir una fianza de cara a cubrirse del posible impago de alguna mensualidad o de los posibles desperfectos que podamos causar en la vivienda. Habitualmente, si el piso no está amueblado o es un piso compartido la fianza será equivalente a una mensualidad y si está amueblado será el equivalente a dos.

Dependiendo de la cuantía del alquiler y de otras cantidades en concepto de garantía que solicite el propietario, la fianza puede alcanzar una cuantía considerable, por lo que se puede plantear dónde depositar dicha fianza, para evitar problemas que puedan surgir cuando abandonemos el piso arrendados.

El depósito de la fianza, además de para las viviendas, también es obligatorio para los subarriendos parciales de fincas urbanas, los subarriendos totales de las fincas urbanas destinadas a uso distinto de vivienda, los arrendamientos de industria o negocio que conllevan la cesión de uso de fincas urbanas y en el caso de contratos o pólizas de abono de servicios y suministros (agua, gas, electricidad y servicios telefónicos) a fincas urbanas.

El propietario está obligado, según la legislación de las distintas Comunidades Autónomas, a depositar la fianza en una institución pública en un plazo que no puede superar los 30 días hábiles desde que se celebró el contrato y fue entregada por el inquilino. De no hacerlo así, si la Administración detecta que no se ha depositado, el propietario puede ser sancionado.

Dónde depositemos la fianza dependerá de la legislación específica de la Comunidad Autónoma en la que nos encontremos. Si estamos en la Comunidad de Madrid, la fianza se debe depositar en el Instituto de la Vivienda de Madrid (IVIMA), ingresándolo en una cuenta habilitado al efecto en Caja Madrid.

La devolución de la misma se realizará mediante transferencia bancaria, en el plazo máximo de un mes desde que solicitamos dicha devolución.