El suelo de las hipotecas
A muchos hipotecados les ha ocurrido que, cuando el Euribor subía y subía, su hipoteca también lo hacía. Cuando el Euribor comenzó a bajar, hicieron cuentas de la rebaja que eso supondría en su hipoteca y, sobre todo, en el alivio de su economía a fin de mes pero descubrieron que su hipoteca tiene un mínimo o un suelo, que puede ir desde el 2% hasta el 4.5% según los casos.

Es una cláusula legal, ya que las hipotecas, como nuestras casas, tienen suelo y techo, para proteger tanto al banco como al usuario, de unas subidas y bajadas desorbitadas del Euribor. La cuestión es que es mucho más fácil alcanzar el suelo que el techo de la hipoteca. Sin embargo, debemos recordar la importancia de leer todas las cláusulas antes de firmar cualquier documento, ya que la existencia del suelo de la hipoteca debe aparecer claramente expuesta en el contrato de la hipoteca.

Sin embargo, como toda cláusula, la podemos negociar, sobre todo en este momento, cuando los bancos están ofertando hipotecas sin suelo y que nos financian todos los gastos de cambio de entidad bancaria de la hipoteca. Por ello, podemos hablar con nuestro banco y tratar de que nos quiten el suelo indicando que, de no ser así, nos llevaremos la hipoteca a otro banco que nos ofrezca mejores condiciones.

Como hemos dicho más arriba, esta cláusula es legal, aunque eso no impide que pueda considerarse abusiva. Afortunadamente, en el Senado se ha sacado adelante una propuesta para instar al Gobierno a poner en marcha las medidas necesarias para anular las cláusulas abusivas impuestas por los bancos a sus clientes, para que todas las reducciones del Euribor repercutan directamente en beneficio de los hipotecados.