Embargos por impago de impuestos y multas de tráfico
Cada día vemos en los informativos casos de familias que han sido desahuciadas de sus viviendas porque han sido embargadas por el banco debido a que no han podido hacer frente a los pagos de la hipoteca, situación en la que cada año se ven inmersos muchos ciudadanos por la situación económica y el incremento del Euribor.

Sin embargo, no es esta la única causa por la cual nos pueden embargar la nómina o los bienes, sino que existen otros supuestos que nos pueden llevar a esta situación, como son deber una letra de cambio, no realizar el pago de las multas de tráfico o no pagar los impuestos, tanto los municipales (IBI), como aquellos a nivel nacional (IRPF, Impuesto de Sociedades, etc.).

Es importante destacar que el embargo siempre tiene que estar dictaminado por un juez, si la deuda la tenemos con un particular o una empresa o por la autoridad competente si la tenemos con la Administración. En el primer caso, una vez decretado el embargo, el juez hará un inventario de todos los bienes de la persona para determinar cuáles pueden ser embargados.

En el caso de la Administración, ya sea municipal, a nivel de Comunidad Autónoma o estatal, puede decretar ella misma el embargo sin necesidad de que sea decretado por los tribunales, siempre respetando los límites que impone la ley para este tipo de operaciones, ya que de lo contrario el procedimiento sería nulo.

Además de la vivienda, que es el caso más conocido, cuando se ha abierto el proceso de embargo, también pueden ser objeto de él otros bienes como el dinero en efectivo que tengamos en cuentas corrientes, valores, depósitos. También muebles y menaje del hogar, joyas y metales preciosos

También nos pueden embargar la nómina o pensión, aunque en este caso sólo podrá ser embargada la parte que supere el salario mínimo.