Errores habituales en la declaración IRPF
Muchos contribuyentes apenas revisan el borrador del Impuesto sobre la Renta cuando lo reciben. Simplemente lo miran por encima, comprueban que les salga a devolver o a pagar más o menos cuanto les corresponde, lo firman y se olvidan hasta la Renta siguiente. Sin embargo, esta práctica no es aconsejable, ya que Hacienda también puede cometer errores tanto por la omisión de algunos datos como que cambios, o ventas que haya realizado el contribuyente no aparezcan en el mismo porque a Hacienda no le ha dado tiempo a procesar los datos. Por ello, conviene repasarlo detenidamente, sobre todo en ciertos aspectos:

– Las deducciones a las que tenemos derecho: Puede que no aparezcan todas, y si no lo comprobamos, perdemos la oportunidad de ahorrarnos unos cuantos euros al realizar la declaración. Por ello debemos asegurarnos bien de las deducciones a las que tenemos derecho y comprobar que aparecen reflejadas en el borrador.

En cuanto a la deducción por vivienda habitual, deberemos prestar especial atención a si aparece la misma si nos hemos divorciado durante el 2010, ya que puede que sólo se refleje en uno de los cónyuges.
Las mujeres con niños menores que trabajan fuera de casa tienen derecho a una deducción por maternidad.

Como son adelantados en la mensualidad por la Seguridad Social, deberemos comprobar que el importe de la deducción es el correcto, por si Hacienda no ha recibido aún los datos.

También deberemos revisar las cuotas sindicales y las abonadas a los colegios profesionales, que también son deducibles, para ver si aparecen reflejadas y se han deducido de forma correcta.

Es necesario también comprobar las referencias catastrales de las viviendas de las que somos propietarios, ya que en muchas ocasiones aparecen errores, así como comprobar si el borrador refleja las compensaciones que se otorgan a las viviendas que han sido compradas antes del 20 de enero de 2006.