Estrategias para reducir gastos
Cuando nos proponemos ahorrar o, al menos, lograr que nuestra cuenta bancaria a fin de mes no aparezca en números rojos, podemos separar una cantidad de nuestro sueldo para dedicarla a ese fin.

Sin embargo, en muchos casos, eso resulta imposible, ya que necesitamos hasta el último euro que ganamos para poder hacer frente a todos los gastos que tenemos a lo largo del mes. En ese caso, si queremos vernos más desahogados, la única solución que encontraremos será reducir nuestros gastos mensuales, tanto fijos como variables.

Para ello, lo primero que deberemos hacer es consultar todos nuestros gastos y determinar cuáles podíamos reducir.

Si utilizamos dos coches y realmente alguno de los miembros de la familia puede desplazarse en trasporte público, esto al mes nos puede resultar un gran ahorro en gasolina, incluso si sólo decidimos prescindir de él de forma ocasional, aunque tengamos que renunciar a un poco de comodidad y un mayor gasto de tiempo.

Revisar nuestras tarifas de teléfono e Internet también es necesario. Comparar ofertas tanto de nuestro operador como de otros operadores y escoger la que realmente sea más económica nos ayudará a reducir el gasto mensual, así como determinar si podemos prescindir de algún servicio que tengamos contratado y que realmente no estemos utilizando.

La compra de comida se lleva una gran parte del presupuesto familiar, por lo que reducirlo también es posible. Podemos comprar marcas blancas, buscar los establecimientos que resulten más económicos, ponernos de acuerdo con vecinos o familiares para comprar al por mayor o utilizar tarjetas descuentos son opciones que nos ayudarán a lograrlo.

Presta mucha atención a los gastos superfluos, aquellos de los que ni siquiera somos conscientes pero que suman una cantidad respetable al mes, como los gastos en la máquina de comida del trabajo, tabaco, etc.