Fecha valor de las operaciones bancarias
A veces, cuando hacemos alguna operación bancaria, puede ocurrir que no coincida la fecha en la que realizamos la operación y en la que ésta tiene plena eficacia, como ocurre cuando hacemos una transferencia. Esta segunda fecha en la que la operación ya es plenamente eficaz es lo que se conoce como fecha valor, mientras que la primera es la denominada fecha contable, que es cuando se realiza el apunto del abono.

Debido a que por cuestiones de funcionamiento bancario estas fechas no pueden coincidir, se obliga a las entidades bancaria a contabilizar las operaciones lo antes posible. Por ello, según la ley, la diferencia máxima de tiempo que puede existir entre ambas fechas que no puede ser rebasada en ningún momento. Los límites se establecen sobre todo para los abonos, ya que normalmente los cargos se valoran al momento. El plazo máximo para contabilizar estos abonos es el siguiente:

– Ingresos en efectivo: Se deben abonar el mismo día de su realización si la operación se realiza antes de las once de la mañana. Si es después, se abona el día hábil siguiente.

– Cheques: Se abonan el mismo día si es a cargo de la propia entidad y el segundo día hábil siguiente si es otra entidad.

– Venta de valores: El día hábil siguiente al que se produce la venta en bolsa.

Por ello, para calcular correctamente los días, debemos siempre saber qué días son hábiles y cuáles no a efectos bancarios. Atendiendo a estos criterios, se entiende que el sábado es un día hábil, aunque no se considera mala práctica bancaria si la entidad lo considera inhábil, salvo que lo apliquen de forma diferente para cargos y abonos.