Fundraising: Financiación para entidades sin ánimo de lucro
Ya sea debido a la crisis económica o porque existe un aumento de la conciencia social, en la actualidad se está producido un crecimiento en el número de entidades sin ánimo de lucro, ya sean asociaciones o fundaciones, que buscan actuar allí donde los poderes públicos no llegan. Para llevar a cabo sus fines, estas organizaciones necesitan encontrar financiación y, dado que, como su propio nombre indica, no pueden realizar actividades que les generen beneficios, deben encontrar dicha financiación a través de otras vías, financiación que se logra a través de lo que se conoce como Fundraising.

Se denomina Fundraising o fund raising al proceso por el cual se solicitan contribuciones, bien en forma de dinero o de otros recursos tanto a particulares, como a empresas, agencias gubernamentales, etc. Este concepto también abarca la captación de voluntarios para que les ayuden a la realización de sus fines.

La importancia de quienes se dedican al Fundraising, los denominados Fundraisers, es tal que muchas
organizaciones tienen contratados sus propios fundraisers personales, porque, de otro modo, la mayoría de ellas no podrían subsistir, tanto que están naciendo empresas especializadas en estos servicios. Dado que se trata de organizaciones no gubernamentales, en los países anglosajones, origen de estos profesionales, su actividad se encuentra regida por un código ético, el Code of Ethics of the Association of Fundraising Professionals.

Para reunir fondos que permitan a estas asociaciones desarrollar sus actividades, los fundraisers pueden utilizar distintos métodos de captación:

– Cara a cara: Captando directamente los donativos, como ocurre con las cuestaciones, o las visitas a domicilios, comercios o empresas.

– Por teléfono, Internet y otros medios de comunicación bien a través de call centers o de programas destinados a recaudar fondos (los antiguos telemaratones).

– Campañas realizadas a través de las redes sociales o crowdfunding.