Hipotecas para financiar la totalidad del inmueble
Para impulsar la venta de casas y pisos, las entidades financiaras conceden una financiación por el 100% del inmueble en casos excepcionales. Esta posibilidad se ofrece para las propias viviendas que tienen en cartera, pero en plena crisis es una de las peticiones más demandadas por muchas parejas o solteros, pues afrontar la compra de un piso es misión casi imposible, ya que no disponen de las solicitadas y cuantiosas entradas (que rondan el 20% del valor del piso). La solución para poder hacer la mayor inversión de su vida pasa por encontrar una entidad que financie el inmueble en su totalidad, evitando tener que pagar entradas.

El tipo de préstamo permite asumir la adquisición de una vivienda con mayores facilidades, sin tener que pagar una cantidad importante en el momento de las escrituras, aunque tiene su parte negativa: deberás soportar condiciones más duras que en los préstamos tradicionales. Requisitos de vinculación, avales y contratación de numerosos seguros. Además, los tipos de interés parten de Euribor más 0,50%.

Las entidades solicitan la tasación sobre el piso para fijar el coste del inmueble que se desea financiar, en función de criterios técnicos y de mercado.

Puede ocurrir que el valor de tasación no coincida con el del precio de venta del inmueble. El cliente debe saber que su entidad le financiará la cantidad tasada y no la cuantía que exige el vendedor. En plena burbuja inmobiliaria, lo normal era que las tasaciones superaran los precios de venta solicitados por los vendedores, pero con los precios en descenso, sucede lo contrario. Eso supone que dispondrás del dinero que vale piso, pero quizás debas solicitar un descuento al vendedor para poder llegar a un acuerdo. Mostrarle el informe de tasación puede ser de utilidad para bajar el precio.

Hipotecas para financiar la totalidad del inmueble
Las hipotecas que financian hasta el 100% del inmueble tienen una serie de condiciones que hay que cumplir:
– Dirigido a jóvenes con edades máximas de hasta 35 años.
– Se solicita un estudio exhaustivo sobre la solvencia de los titulares.
– Domiciliación de la nómina y los recibos a la entidad que financia.
– Exigen un seguro de vida, que asumiría la deuda en caso de fallecimiento del titular.
– Seguro de protección de pagos para el caso de que sus titulares quedaran en paro.
– También obligan a suscribir un seguro de hogar.
– El requisito imprescindible es presentar un aval.