Invertir en deuda pública
Entre los productos de inversión podemos encontrar aquellos que pertenecen a la deuda pública. Aunque todos hemos oído hablar de ellos, sobre todo en estos últimos tiempos, realmente no siempre sabemos en qué consiste.

La deuda pública es la emisión de activos financieros que hacen las Administraciones Públicas para financiar gastos o inversiones. Si adquirimos alguno de estos activos tendremos derecho a recibir unos intereses que se fijan en el momento en que la administración realiza la inversión.

El mercado de deuda pública es seguro, en el sentido de que quien emite los activos, en este caso la administración, puede volver a comprarlos, con lo cual la recuperación de la inversión es segura. Sin embargo, incluso dentro de esta seguridad, existen diferencias. Es por ello que las agencias de rating clasifican las emisiones de deuda que hacen los entes públicos basándose en distintos puntos como la situación del país, diversos indicadores económicos, los riesgos, etc. Del resultado de dicha clasificación podemos hacernos una idea de la situación real de la economía de un país. Cuánto más fuerte económicamente sea, más fácilmente podrá colocar su deuda porque los países confían más en él.

Los particulares pueden acceder al mercado de deuda pública para rentabilizar sus ahorros en función del capital y los intereses en unas inversiones que suelen ser a largo plazo, bien invirtiendo en deuda nacional o bien en la de cualquier país de la eurozona o en la de Estados Unidos.

En España la emisión de deuda pública se hace a través del Tesoro o de las entidades financieras. En este punto existen el mercado primario y el secundario. En el primero pueden acudir intermediarios no financieros pero en el secundario todas las operaciones deben realizarse a través de una entidad financiera que esté autorizada para operar en dicho mercado.