La volatilidad de las acciones
La volatilidad de las acciones es un concepto que está muy relacionado con el riesgo que a veces implica operar en bolsa, ya que con él nos referimos a la incertidumbre que existe tanto en el mercado de valores como en un bien concreto cuando invertimos en él, sobre todo cuando existen condiciones que hacen que se puedan dar grandes fluctuaciones en poco tiempo del valor de dichas acciones.

El grado de volatilidad de las acciones se suele medir a través de una serie de datos históricos (cambios en el valor durante días, meses, trimestres o inclusos años), y nos da una idea de la estabilidad o inestabilidad del valor a partir de este periodo. Otro dato que tenemos que tener en cuenta es que la volatilidad no es un concepto que se aplique sólo a las acciones, sino a cualquier valor con el que podamos operar en bolsa, como índices, bonos o materias primas.

Otro método que nos permite medir la volatilidad es utilizar un indicador de riesgo que se denomina Beta, que sirve para comprobar cómo es de sensible una acción ante posibles cambios que se puedan dar en el mercado como los tipos de interés o los ciclos económicos. Cuanto más beta posea una acción, mucho más volátil es. Dentro del mercado, y por sus propias características, existen acciones que se ven muy afectadas por estos cambios, que son las que mayores índices beta poseen.

Cuando más alto es el indicativo Beta de una acción, más difícil es predecir el comportamiento de una acción y por ello la seguridad en la inversión es mucho menor. Por ello, si lo que buscamos es rentabilidad, deberemos buscar aquellas acciones cuyo comportamiento a largo plazo sea más fácil predecir (con un índice beta menor).