Pagar la pensión alimenticia cuando vivimos en el extranjero
Tras el divorcio, puede ocurrir que uno de los ex cónyuges, bien por trabajo o cualquier otro motivo, se marche a residir fuera de España. Si éste está obligado a pagar la pensión compensatoria o por alimentos al otro ex miembro de la pareja, aunque resulta más complicado hacerlo que si reside en España, existen mecanismos en el Derecho Europeo que permiten que el pago de la pensión se haga con mayor facilidad si cada cónyuge reside un país europeo.

Como en cualquier proceso de divorcio, se establece un régimen de visitas y un pago de pensiones alimenticias. Sin embargo, en estos casos, estos aspectos deben adecuarse a la realidad de que cada uno de los cónyuges reside en un país diferente, lo que comporta unas mayores dificultades y gastos a la hora de seguir las pautas establecidas en estos casos por la sentencia.

Además de la distancia, se debe tener en cuenta el mayor coste económico que suponen tanto los desplazamientos como las transferencias realizadas en concepto de pensión por alimentos.

En la Unión Europea, el cónyuge que reside fuera de España y debe pasar la pensión, es posible hacer de forma sencilla gracias a la existencia de la denominada zona SEPA (Single Euro Payments Area), formada por los 27 Estados Miembros de la Unión Europea junto con Islandia, Liechtenstein, Noruega, Suiza y Mónaco. De este modo, no será necesario pagar ninguna comisión especial a la hora de realizar transferencias y pagos, sino tan sólo las que tenga concertadas con su entidad bancaria.

Por otra parte, se puede operar desde cualquiera de estos países con la misma cuenta con la que operaba en España. En esta cuenta también pueden domiciliarse los recibos y otros pagos de los que deba hacerse cargo quien tiene que pagar la pensión alimenticia