Poner en orden las finanzas personales
Llega el día veinticinco y te das cuenta, de que, una vez más, estás casi en números rojos en la cuenta. Te pones a pensar en lo que has gastado durante el mes y llegas a la conclusión de que no puede haber sido tanto como dice el saldo del banco. Entonces ¿qué ha ocurrido con el dinero? Esto, que es habitual en muchas personas se debe a una mala planificación financiera que hace que desconozcan su nivel real de gastos, lo que les impide llevar con orden sus finanzas personales. Para lograrlo, es necesario seguir una serie de consejos:

– Dedícales tiempo: Seguramente no te apetece mucho, pero es hora de sentarse y consultar los extractos de los bancos, de tus inversiones, si tienes y de tu patrimonio en general. Puedes utilizar un programa de ordenador o un cuaderno, pero debes comenzar anotando todos tus ingresos y gastos, del tipo que sean.

– Verifica tu estado financiero: Una vez que anotemos todos nuestros gastos o ingresos es cuándo podremos determinar si nuestras cuentas están saneadas (ganamos más de lo que gastamos o al menos lo mismo) o son deficitarias (nuestros gastos son mayores que nuestros ingresos).

Si estamos en el segundo caso, deberemos trazar un plan de acción para que el balance de nuestras cuentas deje de ser negativo. Para ello deberemos, en primer lugar, aumentar nuestros ingresos en la medida de lo posible al tiempo que reducimos nuestros gastos. En el primer caso podemos solicitar un aumento de sueldo, invertir algo de dinero si lo tenemos o conseguir un segundo trabajo. En el segundo deberemos eliminar todos los gastos superfluos y reducir al máximo los imprescindibles.

Esto es más necesario aún si tenemos un montón de créditos que pagar, así como recibos de las tarjetas de crédito. Eliminar estas deudas debe ser nuestra primera prioridad para sanear nuestra economía.