Préstamos rápidos sin aval
Debido a la crisis económica y a la falta de financiación por parte de los bancos, el negocio de los préstamos rápidos de poca cuantía está creciendo con mucha rapidez. Son préstamos que se tienen que devolver en muy poco tiempo, dos meses como mucho, junto con altos intereses y no es necesario presentar garantías ni avales de ningún tipo. En ellos es el prestamista quien pone en juego el dinero. Aunque pueda no parecerlo es un negocio totalmente legal, ya que la ley permite préstamos entre particulares, pero si nos acogemos a él perdemos todas las garantías del sistema financiero.

Estos préstamos se suelen anunciar en clasificados de la prensa, buzoneo y, por supuesto, por internet. No son iguales que los préstamos rápidos de las entidades bancarias u otros negocios financieros, ya que estos sí quedan bajo la tutela del Banco de España.

El principal inconveniente que tienen estos préstamos son los intereses, ya que nos pueden pedir un interés de hasta el 100% TAE. Esto se debe a que la única garantía que tiene quien presta el dinero es la palabra de que se lo van a devolver. Para concertarlos se firma de un reconocimiento de deuda entre particulares, con lo cual, si no pagamos, quien nos ha prestado el dinero nos puede exigir el pago de la deuda en cualquier momento, sin olvidar que los intereses de impago suelen ser más altos.

En todo caso, lo mejor es no acudir a este mercado de préstamos. Es preferible negociar un préstamo con nuestro banco o caja o pedir un préstamo a un amigo o un familiar. Incluso, si no nos queda otra alternativa, solicitar un crédito rápido a entidades recogidas en el Banco de España, aunque el interés que abonemos pueda llegar hasta el 28%