Problemas económicos en un divorcio
El divorcio suele acarrear complicaciones tanto a nivel emocional como económico. Por eso, es necesario prestar mayor atención al cuidado de tu salud y valora estos consejos para evitar que los problemas financieros sean los que manden durante tu proceso de separación matrimonial.

Los sentimientos valen mucho más que cualquier cantidad económica. Con la salud no se juega, aunque el divorcio te machaque por dentro, en temas de dinero no “pienses con el corazón”. Tu prioridad en ese sentido será asegurarte un próspero porvenir, clarifica con tu ex pareja las cuentas y recibe exactamente aquello que te corresponde para continuar la vida. No quieras compensar con dinero, aquello que no pudo ser “pagado” con amor. Son dos conceptos completamente distintos que uno cubre el otro y viceversa.

Entiende que el divorcio supone una serie de costes. Una vez hayas tomado la decisión y lo tengas claro, inicia los trámites de tu divorcio, debes saber que los mismos implican importantes costes financieros, comenzando por el pago de honorarios de abogados, división de bienes, escrituras, etc. Tenlo en cuenta desde un inicio y evita que estos gastos te sorprendan y dificulten la difícil situación que estás atravesando.

Para evitar un desastre financiero, planifica el divorcio como un proyecto que debes meditar, evaluar y analizar detenidamente. Actúa con firmeza, a pesar de que lo sentimientos intenten enturbiar la situación. Intenta proteger tus económicos y financieros futuros, no permitas que nadie te quite lo que es tuyo, es tu responsabilidad hacerte cargo de la situación. Ten en cuenta que este proceso puede llegar a ser muy largo, especialmente si hay la presencia de hijos involucrados. Recuerda que ellos no tienen la culpa de que tu matrimonio no haya funcionado.

Si lo precisas, no dudes en buscar asesoramiento legal. Cada vez las separaciones son más complicadas, durante la separación de bienes deberás decidir qué es lo justo para cada uno. Contrata los servicios de un experto legal que pueda darte una mano en la toma de decisiones. Para evitar conflictos de intereses, ten tu propio abogado, pide que te asesore bien.

Finalmente, cierra las cuentas comunes. Si bien lo frecuente es que el divorcio transcurra de manera adulta y sin segundas intenciones, será mejor cerrar o bloquear las cuentas propias con posibilidad de extracción por parte de tu ex cónyuge y da aviso a tu compañía de tarjetas de crédito acerca de la situación. No provoques daños innecesarios ni permitas que nadie caiga en la tentación de llevarse lo que los dos habéis conseguido.