Qué hacer con las deudas cuando nos quedamos en paro
Cuando nos quedamos en paro, uno de los principales problemas que se nos presentan es el cómo hacer frente a todos los gastos que tenemos que abonar en nuestro día a día. Por ello, si tenemos que hacer frente a la situación de desempleo deberemos tomar una serie de medidas para evitar que las deudas nos ahoguen y caer en la morosidad.

Lo primero que deberemos hacer es hablar con la entidad bancaria si tenemos un préstamo hipotecario. De ese modo, podremos llegar a un acuerdo con la entidad para evitar que nos embarguen el piso. Dependiendo de las cláusulas firmadas, podremos hacer uso del periodo de carencia, ampliar el plazo de la hipoteca, etc. Lo que nunca deberemos hacer es desentendernos totalmente de los pagos y dejar que los avisos de impago se acumulen, hasta llegar a una situación de mora e incluso de que nuestra vivienda sea embargada.

A nuestro banco le resulta mucho más rentable que le paguemos la hipoteca a quedarse con el piso. Por ello, aunque en principio nos parezca difícil, seguramente se podrá llegar a un acuerdo para hacer frente a las cuotas.

En cuanto al resto de préstamos personales, normalmente, al contratarlos, vienen acompañados de un seguro que abona la cantidad dispuesta en caso de enfermedad, desempleo o fallecimiento, por lo que es el momento de utilizarlo. Si no lo tuviéramos, no debemos dudar en hablar con la entidad que nos ha realizado el préstamo para llegar a un acuerdo sobre el pago del mismo.

Finalmente, no debemos caer en el error de pedir otro préstamo pensando que lo pagaremos cuando nuestra situación mejore, ya que con ello sólo logaríamos aumentar nuestra deuda y que creciera de forma exponencial.