¿Qué hacer después de la bancarrota?
Son muchas las familias españolas que, tras el comienzo de la crisis, han tenido que hacer frente a esta temible palabra y a todo lo que ella acompaña. La pérdida del empleo y la imposibilidad de hacer frente a los pagos las ha llevado a declararse en quiebra familiar como única salida ante tal situación. Sin embargo, aunque parece que después de la bancarrota no es posible recuperarse, no es así, ya que poco a poco, y sobre todo subsanando errores pasados, se puede volver a una situación financiera positiva.

Lo primero que deberemos hacer es aprender a controlar nuestras finanzas. Los expertos financieros sostienen que cuando se produce la bancarrota se debe más a una mala administración que a hechos externos que el consumidor no puede controlar, aunque estas situaciones existen, por supuesto. Por ello, deberemos asesorarnos por alguien que nos enseñe cómo administrarnos y, si no tenemos a nadie que pueda hacerlo, podemos seguir un curso para gestionar las finanzas personales, a los que podemos acceder muy fácilmente en Internet.

Una vez que comiences a gestionar las finanzas, sabrás que lo más importante es realizar un presupuesto personal y, por supuesto, atenerse a él. Debe recoger muy claramente todos los ingresos y los gastos y, si es posible, debe poder ayudarte a ahorrar.

En cuanto a solicitar nuevos crédito, como por ejemplo una hipoteca si te quieres comprar una vivienda nueva, debes saber que haberse declarado en quiebra afecta a lo que los bancos denominan el historial crediticio, y al ser negativo, pasarán entre siete y diez años antes de que cualquier entidad esté dispuesta a ofrecerte algún tipo de crédito. Por ello debes trabajar por hacerte un “buen” historial crediticio, por ejemplo, contratando un crédito asegurado y devolviendo puntualmente las cuotas.

Lo importante es tratar de que no ocurra de nuevo, aprendiendo de la experiencia.