Rentas exentas del IRPF
La mayoría de los ingresos que percibimos, bien sea por trabajo, por capitales invertidos, pisos alquilados, etc., están sujetos a tributación en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas. Sin embargo, aunque parezca lo contrario, no todos los ingresos tributan, ya que existen una serie de rentas que están exentas de tributar por este concepto, y por ello no hay que declararlas a la hora de cumplimentar la documentación del IRPF:

– Indemnizaciones percibidas por actos de terrorismo.

– Prestaciones abonadas por la Seguridad Social por invalidez en grado de absoluta o de gran invalidez. No están exentas por otros grados de invalidez o pensiones que complementen a las de la Seguridad Social.

– Las pensiones por inutilidad o incapacidad permanente para el servicio, de los funcionarios de las Administraciones Públicas

– Indemnizaciones por despido o cese de los trabajadores, pero solo en la cuantía que marca el Estatuto de los Trabajadores.

– Indemnizaciones recibidas por daños físicos o psíquicos, en la cuantía reconocida judicialmente.

– Premios derivados de Loterías del Estado o Comunidades autónomas, Cruz Roja u ONCE.

– Los premios literarios, artísticos o científicos, siempre que así venga consignado en una ley.

– Becas públicas recibidas para cursar estudios hasta el grado de licenciatura.

– Anualidades por alimentos percibidas por los padres que tengan la custodia de los hijos. Sin embargo en las cantidades que un cónyuge percibe del otro por separación o divorcio, solo está exenta la parte que reciben los hijos, siempre que estén reflejadas en la sentencia.

– Cantidades abonadas por instituciones públicas, por acoger personas con minusvalía o mayores de 65 años.

– Pensiones reconocidas a personas que sufrieron lesiones o mutilaciones en la guerra civil.

– Rendimientos del trabajo, obtenido en el extranjero, bajo determinadas condiciones.