Seguros de protección de pagos
Una de las situaciones que más preocupan a los españoles en la actualidad es la posibilidad de perder el empleo y, con ello, perder los ingresos con los cuales hacen frente a los diferentes pagos cada mes, especialmente en lo que a la hipoteca se refiere.

Es debido a esto por lo que aparecieron en el mercado los seguros de protección de pagos, que garantizan a quien los suscriba el pago de las cuotas de un determinado préstamo en caso de que no podemos hacer frente al pago de los mismos debido a la pérdida o a la reducción de nuestros ingresos. Aunque estos productos existen desde hace años ha sido derivado de la alta tasa de desempleo derivada de la actual crisis económica como estos seguros han alcanzado gran popularidad.

Este tipo de seguros nos protege en situación de desempleo, pero también en casos de incapacidad temporal, accidente, enfermedad o fallecimiento. Sin embargo, no todos los seguros cubren todos los supuestos, por lo que, al contratarlos, debemos leer muy bien la letra pequeña y asegurarnos de que nuestra póliza cubre los supuestos que nos interesan ya que, es habitual, por ejemplo, que en el supuesto de desempleo existan supuestos que no se cubren, como el despido procedente, supuestos de desempleo sin cobertura, etc.

Estos seguros suelen cubrir principalmente la hipoteca, pero también suelen cubrir los préstamos personales, especialmente los denominados “créditos rápidos” y las tarjetas de crédito, productos que suelen llevar asociado dicho seguro de protección de pagos. La cobertura, sin embargo, no es indefinida, sino que suele ser por un determinado plazo, unos 12 ó 24 meses.

Habitualmente las entidades conceden estos seguros a trabajadores con contrato indefinido o fijos discontinuos, para garantizarse que el asegurado cobrará el desempleo.