¿Sociedad Anónima o Limitada?
Cuando queremos constituir una empresa, puede surgirnos la duda de si es mejor hacerlo como sociedad anónima o como sociedad limitada. La elección depende, entre otros factores, del número de socios que vayan a participar en ella, de la actividad que vayamos a desarrollar, el, y el dinero inicial del que dispongamos para constituirla.

Existen algunas actividades en las que no podremos elegir la forma, ya que por ley viene determinado que las empresas que se creen en determinados sectores se constituyan, obligatoriamente, como sociedad anónima. Estas son, entre otras, las empresas que quieran cotizar en bolsa, las sociedades bancarias, gestoras de fondos de pensiones y seguros y las empresas farmacéuticas, entre otras. En el resto de las actividades del mercado podremos optar por crear uno u otro tipo de sociedad.

En cuanto al número de socios, la sociedad limitada tiene la ventaja de que permite a los socios fundadores tener mayor autonomía a la hora de decidir el funcionamiento interno de la empresa, a diferencia de lo que ocurre en las sociedades anónimas, donde más que cada socio en sí, lo que prima es el capital aportado por cada uno y será esto quien determine la capacidad dela toma de decisiones.

Seguramente, lo que más determinará el tipo de sociedad que constituyamos, aparte de la actividad, será el capital inicial de que dispongamos para iniciar la andadura de la empresa. En el caso de la sociedad limitada es necesario un capital mínimo de 3000 euros que debe estar totalmente ingresado en la cuenta de la empresa cuando se firme la escritura pública, mientras que en el caso de la Sociedad anónima es necesario comenzar con un mínimo de 60.000 euros de los cuales al menos el 25% tiene que formar parte de las cuentas de la empresa en el momento de la escritura pública de la misma.