Sociedades y agencias de valores
Cuando nos acercamos al mundo de la bolsa nos damos cuenta de que dentro de ella operan diferentes tipos de empresas, que son las que gestionan las modalidades de inversión dentro de la misma. De entre todos estos tipos podemos destacar dos:

– Las agencias de valores: Estas empresas están autorizadas por el Ministerio de Economía y Hacienda y actúan como intermediarios en los mercados financieros entre los inversionistas y las corporaciones. Se crean bajo la forma de sociedad anónima, lo que significa que cuenta con un capital a la hora de su creación que puede variar entre los 300000 o los 500000 euros, según el tipo de actividades que quiera realizar.

Estas agencias de valores, a diferencia de otras empresas que se mueven en el sector de la inversión, no pueden operar por cuenta propia, lo que significa que, a la hora de operar en bolsa, sus funciones se limitan a tramitar las órdenes de compra o de venta de valores que les sean dadas por sus clientes. Sin embargo, además de esta función, también ofrecen asesoramiento a sus clientes, administrar valores negociables o actuar como intermediarios en las ofertas públicas de venta. También pueden actuar como depositarias de valores.

Así mismo, deben contar con mecanismos de control interno y de confidencialidad y seguridad en el desempeño de su trabajo, de forma que desarrollen su actividad de forma segura.

– La Sociedad de Valores: Es también una empresa que actúa como intermediario financiero y que debe ser autorizada por el Ministerio de Economía, pero se diferencia de las agencias de valores en que las sociedades pueden operar en Bolsa tanto por cuenta propia como por cuenta ajena. Además de operar, también realizan funciones de asesoramiento financiero y de gestión de carteras de activos.